Cada primavera, cuando el deshielo libera los pastos de altura en la Sierra de Gredos, tiene lugar uno de los movimientos ganaderos más antiguos de la Península Ibérica. Los rebaños ascienden desde los valles del Jerte y de La Vera hacia los puertos de montaña; en otoño, con las primeras heladas, descienden de nuevo. Este ciclo, conocido como trashumancia vertical en Gredos, no es un ritual folklórico ni una recreación histórica: es una práctica ganadera funcional que sigue determinando el calendario, el trabajo y la economía de muchas explotaciones de la comarca. Y la raza que mejor encarna ese vínculo entre el valle y la cima es la Cabra Verata.
Entender la trashumancia vertical en Gredos es entender también por qué la Verata es lo que es: un animal forjado durante siglos en el tránsito entre cotas, capaz de aprovechar pastos dispersos en terrenos escarpados que ningún otro sistema productivo podría explotar de manera sostenible. Este artículo expone cinco claves de ese pastoreo estacional, su importancia para la conservación de la raza y el paisaje, y los retos que afronta hoy quien decide mantenerlo vivo.
Si cría usted Cabra Verata, si trabaja en el ámbito de la conservación del patrimonio natural o si simplemente le interesa comprender la ganadería extensiva en Extremadura, encontrará aquí una aproximación rigurosa a una tradición que merece ser conocida en toda su complejidad.

Qué es la trashumancia vertical en Gredos y cómo la viven los pastores
La trashumancia vertical en Gredos es el desplazamiento estacional de rebaños entre los pastos de baja altitud —fondos de valle, dehesas y ejidos— y los puertos de montaña situados por encima de los 1.400 o 1.600 metros en la vertiente sur de la Sierra de Gredos. A diferencia de la trashumancia horizontal, que recorre centenares de kilómetros por las cañadas reales, la vertical se resuelve en distancias más cortas, pero con diferencias de cota muy significativas y caminos frecuentemente abruptos.
Para los pastores de Gredos, el año se articula en torno a dos grandes movimientos. En primavera, una vez que la nieve ha cedido lo suficiente para que la hierba brote en los puertos, los rebaños inician el ascenso. Allí permanecen durante el verano, cuando los valles se resecan y el calor resulta menos favorable para el pastoreo. Con el otoño, el ciclo se invierte y los animales retornan a los pastos de invernada.
Este sistema no es sencillo de mantener. Requiere disponer de derechos de aprovechamiento en los puertos comunales, infraestructura de majadas y, sobre todo, pastores con el conocimiento suficiente para gestionar rebaños en condiciones de montaña. Organismos como la FEAGAS — Federación Española de Asociaciones de Ganado Selecto han señalado reiteradamente que la conservación de las razas autóctonas ligadas al pastoreo extensivo depende, en buena medida, de que estos sistemas sigan siendo económicamente viables.
Cinco claves del pastoreo estacional en los puertos de Gredos
La trashumancia vertical en Gredos puede analizarse desde distintos ángulos: el etnográfico, el ecológico, el zootécnico y el económico. A continuación se resumen cinco aspectos fundamentales para comprender esta práctica.
- La biodiversidad de los pastizales de altura. Los puertos de Gredos albergan comunidades vegetales de gran riqueza —cervunales, borreguiles, pastizales psicroxerófilos— cuyo mantenimiento depende, en parte, del pastoreo moderado. Sin el diente del ganado, estas formaciones tienden a ser colonizadas por matorral y pierden diversidad florística.
- La adaptación de la Cabra Verata al terreno. Morfológicamente, la Verata presenta extremidades robustas y pezuñas muy desarrolladas, adaptadas al desplazamiento en pendiente. Esta aptitud, seleccionada durante siglos en el contexto del pastoreo estacional extremadura, la hace especialmente apta para aprovechar pastos en laderas donde otras razas tendrían dificultades.
- El ciclo reproductivo vinculado al calendario altitudinal. En las explotaciones que mantienen la trashumancia, la cubrición suele programarse de modo que los partos coincidan con el regreso al valle o con los primeros meses de invernada, cuando la alimentación suplementaria es más accesible. Esta sincronización es parte del conocimiento zootécnico acumulado por las familias ganaderas de la comarca.
- Los derechos comunales y la gestión del territorio. El acceso a los puertos de montaña está regulado por ordenanzas municipales y convenios con administraciones locales. La Junta de Extremadura gestiona parte de estos aprovechamientos a través de sus servicios de ganadería y medio ambiente, y cualquier modificación en esa regulación afecta directamente a los ganaderos que practican el pastoreo estacional extremadura.
- La transmisión del conocimiento. La trashumancia cabra verata no es solo un desplazamiento físico: es un compendio de saberes sobre climatología de montaña, comportamiento animal, gestión sanitaria en condiciones de pastoreo y aprovechamiento del territorio. La pérdida de pastores con experiencia es uno de los riesgos menos visibles pero más reales para la continuidad de esta práctica.
La Cabra Verata: raza forjada en la trashumancia
La trashumancia vertical en Gredos no es un contexto cualquiera para la Cabra Verata: es, literalmente, el entorno que la modeló como entidad racial. Aislada como raza por Durban Alegre en 1949, la Verata lleva siglos adaptándose a los cambios de altitud, temperatura y disponibilidad de forraje que impone el ciclo estacional de la Sierra. El resultado es un animal de aptitud mixta —leche y carne—, de pelaje variable entre el negro y el policromo, con una notable capacidad de adaptación a la escasez.
Hoy, la raza figura en el Catálogo Oficial de Razas Autóctonas del MAPA en situación de peligro de extinción. Esa circunstancia hace aún más relevante el mantenimiento de los sistemas de pastoreo que le dieron origen, porque sin el entorno que la modeló, cualquier esquema de selección genética carece de su contexto natural.
Para conocer con detalle las características zootécnicas y morfológicas de esta raza, puede usted consultar la sección dedicada a la raza Verata en el sitio web de ACRIVER, donde encontrará información sobre el estándar racial y el Libro Genealógico.
Trashumancia vertical en Gredos y conservación del patrimonio natural
Uno de los argumentos menos difundidos a favor del mantenimiento de la trashumancia vertical en Gredos es su papel en la conservación del paisaje cultural de La Vera. Los sistemas de majadas, las cañadas de montaña, los abrevaderos de altura y las marcas territoriales que jalonan los puertos de Gredos son patrimonio etnográfico directamente ligado a la práctica del pastoreo estacional.
Cuando se abandona la trashumancia, ese patrimonio no se conserva en museos: se degrada en el territorio. Los caminos se pierden bajo el matorral, las majadas se derrumban y las fuentes se colmatan. Por eso, la conservación de la Cabra Verata y el mantenimiento de la trashumancia cabra verata son, en realidad, dos caras del mismo proceso.
Desde ACRIVER se trabaja para que los ganaderos socios dispongan de herramientas que hagan más viable ese mantenimiento, entre ellas el control lechero coordinado con ASCOEX, que permite documentar el rendimiento productivo de los animales y orientar las decisiones de selección incluso en sistemas extensivos de montaña. Una explotación que genera datos es una explotación que puede mejorar y justificar su actividad ante la administración y ante el mercado.
Retos actuales de los pastores de Gredos y vías de apoyo
La trashumancia vertical en Gredos afronta hoy presiones que no existían hace dos o tres generaciones. El relevo generacional en las explotaciones familiares es uno de los problemas más citados por quienes trabajan en el sector. A ello se suman la complejidad administrativa para acceder a los aprovechamientos comunales de altura, las dificultades logísticas del traslado de rebaños en un entorno con escasa infraestructura viaria de montaña y las limitaciones que impone, en algunos casos, la normativa de espacios naturales protegidos.
Sin embargo, también existen oportunidades. El creciente interés de los consumidores por el producto de proximidad y por la ganadería extensiva ha abierto mercados para el queso de Cabra Verata y para el cabrito amparado por la IGP Cabrito de Extremadura. La diferenciación a través del logotipo Raza Autóctona 100% Verata permite al ganadero comunicar al comprador el valor del sistema productivo que hay detrás de cada animal. Y la pertenencia a un libro genealógico gestionado con rigor es, en muchos contextos, un requisito previo para acceder a ayudas agroambientales reguladas en el Boletín Oficial del Estado.
Si cría usted Cabra Verata o trabaja con rebaños en sistemas extensivos en la comarca de La Vera o el Valle del Jerte y desea formalizar su participación en el Libro Genealógico, puede inscribir su rebaño en el Libro Genealógico a través de ACRIVER, o bien escríbanos para conocer los trámites y los requisitos aplicables a su situación concreta. La trashumancia vertical en Gredos es una tradición viva porque hay ganaderos que la sostienen cada temporada; documentarla y apoyarla es parte esencial de la labor de esta asociación.